domingo, 14 de junio de 2015

La terrorífica granja Bell

( Todos los fin de semana comparto algo relacionado al genero del terror )

Uno de los sucesos paranormales mas escalofriantes de la historia en el mundo de lo paranormal...

En Red River, Tennessee, Estados Unidos se ubica un sitio muy especial y aterrador la Granja Bell. Esta granja es conocida por ser el único caso documentado donde un fantasma logró matar a una persona.



Esto sucedió entre 1817 y 1821, cuando la familia Bell vivió aterrorizada por el diabólico espíritu de una mujer. La realidad es más escalofriante que la ficción. El mal irrumpió en escena, por sorpresa. La Bruja de Bell se manifestó por primera vez en un pequeño y tranquilo pueblo de Tennessee, Red River, en 1817. Eran tiempos de pureza, inocencia, virtud… y de terrores innombrables para una familia cuyos miembros serán recordados como las víctimas del maleficio más importante de la historia norteamericana.

Esta aterradora presencia apareció un día en la granja con ansias de sangre. Pero, ¿qué era? ¿La encarnación del mal? ¿Un fantasma? ¿Un espíritu? ¿Una bruja? ¿Un demonio? La leyenda es lo único en lo que podemos basar nuestras hipótesis. Un día de caza cualquiera, John Bell, su hijo y un amigo, se adentraron en el bosque en busca de presas sin saber que en esta ocasión… las presas eran ellos. Una densa niebla cubrió el bosque como una manta. Una figura misteriosa se movía rápidamente entre los árboles, confundiendo a los atentos cazadores.

De repente, una criatura amenazadora se materializó de la neblina y se lanzó violentamente contra John. Con el rifle cargado, éste disparó a la bestia pero la criatura se esfumó tan rápido como había aparecido. Ese fatídico día, los extraños ruidos comenzaron a escucharse en casa de los Bell. Parecía que alguien estuviera arañando y golpeando las ventanas.



El suelo de madera crujía bajo el peso de pisadas invisibles, como si alguien, o algo, estuviera moviéndose por la casa. ¿Eran ratones? ¿Ratas? O quizá algo mucho más siniestro… Repentinamente, una terrorífica presencia apareció en el dormitorio de la hija, Betsy.

Le arrebató las mantas y susurró su nombre con una voz que erizó todos y cada uno de los pelos del cuerpo de la joven. Al principio, la familia intentó convencerse de que estos miedos eran causados por pesadillas terroríficas. Pero ese no era más que el principio.

El maleficio creció más allá de cualquier explicación lógica y razonable. Los amigos de la familia, James Johnston y Richard Powell, fueron los primeros en saber de estos extraños hechos y en experimentar el inolvidable fenómeno de primera mano.

Hombres de buena reputación, pensaron que estas macabras alteraciones no eran más que fantasías… hasta que los gritos comenzaron a oírse en la quietud de una escalofriante noche.