sábado, 2 de agosto de 2014

El rostro que lo sigue debajo del agua


( todos los fin de semana comparto algo relacionado con el genero del terror )


Esta es la historia de un chico de 17 años que le tenía un terror reverencial al agua. Una noche, este chico se estaba dando un baño bastante refrescante en su tina y no pasaron mas de 5 minutos al ver un rostro etéreo acercándosele.

Era el rostro de una mujer, de pelos largos y negros y de unos fríos, helados ojos azules. El rostro se le acercaba cada vez y cada vez mas y mas, hasta que finalmente el chico sale corriendo del baño. Lo curioso es que a este muchacho no es la primera vez que le ocurre esto, a el le paso muy de niño, asi que no se acordaba, pensó que era una broma pesada que le jugó su imaginación de repente. Pero el chico empezaba a sufrir traumas con el tiempo porque le estaba pasando mas seguido. Se desvestía, entraba en la tina pero cuando trataba de terminar de bañarse por completo, el rostro de esa mujer no tardaba en aparecer nuevamente.

 Mientras mas lo meditaba, mas raro le parecía al chico esta experiencia porque, con el paso de los días el ya se iba dando cuenta de que era algo espectral, siniestro y diabólico, no eran problemas mentales que el pensaba que estaba teniendo asi que, siendo él huérfano de madre, va una noche y le pregunta a su padre sobre su mamá, pero he aqui el detalle, resulta que su padre nunca le ha querido hablar de su mamá, el lo posponía, posponía esa conversación que quería tener con hijo quizas para cuando él cumpliera los 21 años o tal vez mas. Su madre había muerto hace muchos años y el no la recordaba asi que es aqui cuando el chico decide contar que un rostro lo sigue al estar en el agua.



 El padre con una aliento de voz tétrico y con los ojos lagrimosos le dice – ”dame mas detalles de ese rostro” y el chico temblando se los dá y se los da tal y como se ha descrito anteriormente (los ojos friamente azules y un cabello largo y negro) el padre entre lágrimas le dice-” esa es tu madre, asi era tu mamá”. Su hijo, llorando tambien, lo toma, le da un fuerte abrazo y le dice que lo quiere.

 El chico, sin olvidar lo que pasó, aplasó la practica de fútbol y se dirigió esa misma tarde a la biblioteca pública y una vez estando en dicha biblioteca tienen los récords de todos los periódicos publicados, entonces el buscado aquí y allá el ya sabía mas o menos como era la cosa y entre investigacion e investigación finalmente encuentra el obituario que buscaba, o sea, el de su madre.

Mientras leía se dió cuenta de que su madre no había fallecido por causas naturales, sino que había sido asesinada por su padre, pero leyendo un poco mas abajo en ese mismo artículo descubrió que había sido en acción de defensa porque resulta que a esa mujer, en una ataque de locura desconocido había querido ahogar a su propio hijo en la tina de baño.