domingo, 13 de julio de 2014

No vayas a rezar

( todos los fin de semana comparto algo relacionado con temas de terror )

María y Antonio eran muy creyentes, por lo que cuando se iban de vacaciones también acudían a la iglesia todos los domingos. Como ya era domingo, decidieron arreglarse y dirigirse a la iglesia del pequeño pueblo donde estaban pasando unos días de descanso.

El caso es que poca gente acudió para rezar, pero les llamó mucho la atención del cura, ya que tenía los ojos rojos y la cara demacrada como si hubiese estado varios días sin dormir.

 No obstante, procedieron a realizar sus rezos y salieron de la Iglesia sin volver a pensar en el asunto. Los siguientes días también acudieron a la iglesia para rezar y seguía teniendo la misma sensación que el primer día.

El miércoles salieron de la iglesia y decidieron ir a comer algo al bar del pueblo. Cuando llevaban un rato se pusieron a hablar con el propietario y casualmente salió el tema del cura. Ambos quedaron muy sorprendidos cuando el hombre les explicó que la iglesia fue destruida durante la Guerra Civil y el cura fue quemado, y desde entonces nunca más volvió a utilizarse ni reformarse.



 La pareja no podían creer lo que estaba escuchando, y aseguraban al tabernero que habían estado ahí esa misma mañana. El tabernero les invito a acompañarlo a la iglesia de nuevo para que pudiesen ver que ya no existía. Cuál fue su sorpresa cuando, al llegar, pudieron ver que el lugar donde esa misma mañana había una iglesia, tan sólo estaba plagado de restos de piedras repartidas por todo el suelo.