viernes, 8 de noviembre de 2013

La marea tóxica que quemó vivo a un pueblo

Un lunes de octubre de 2010, una fisura en una balsa de contención de la planta de aluminio que la empresa MAL tenía en Ajka, a 160 km de Budapest, Hungría, desató el caos. Al reventar, inició el avance de una marea roja cargada de materiales tóxicos altamente abrasivos, entre ellos bauxita, que quemó la ropa y la piel de aquellos que se cruzaron en su trayectoria. Barrios enteros tuvieron que ser desalojados, más de 100 personas fueron rescatadas y casi 400 nunca pudieron volver a sus casas, teniendo que ser realojados. El desastre causó la muerte a diez personas.

 La empresa MAL, fue multada con 625 millones de dólares por los dramáticos daños causados, al tratarse de un fallo humano que la empresa pudo prever. Más de 40 kilómetros cuadrados se vieron afectados por la riada tóxica en la que se considera la peor tragedia ambiental de la historia de Hungría.





  • Los daños en el ecosistema fueron irreparables, la marea roja alcanzó el Danubio aniquilando toda vida en el río por la toxicidad del vertido. 
  • Se estima que un millón de metros cúbicos de lodo sepultaron bosques, carreteras y ciudades. El barro rojo contenía importantes cantidades de hierro, silicio y otros metales pesados lo suficientemente corrosivos como para destruir la ropa y quemar la piel, causando heridas en órganos. 
  • Las calles se transformaron en ríos de una sustancia tóxica y gelatinosa que fue tragándose todo a su paso. 
  • Las calles se transformaron en ríos de una sustancia tóxica y gelatinosa que fue tragándose todo a su paso. . Armado con una mascarilla protectora, éste habitante de Kolontar (Hungría) se dispone a liberar lo que queda de su casa del barro. 
  • Las calles se transformaron en ríos de una sustancia tóxica y gelatinosa que fue tragándose todo a su paso. . Armado con una mascarilla protectora, éste habitante de Kolontar (Hungría) se dispone a liberar lo que queda de su casa del barro. Recuperar las pertenencias de entre el lodo se convirtió en algo casi imposible para los afectados por la riada tóxica. Las zonas de cultivo quedaron completamente anegadas e inutilizadas durante años.
  • Las calles se transformaron en ríos de una sustancia tóxica y gelatinosa que fue tragándose todo a su paso. Armado con una mascarilla protectora, éste habitante de Kolontar (Hungría) se dispone a liberar lo que queda de su casa del barro. Recuperar las pertenencias de entre el lodo se convirtió en algo casi imposible para los afectados por la riada tóxica. Las zonas de cultivo quedaron completamente anegadas e inutilizadas durante años.  En los casos más extremos, el lodo llegó a cubrir por completo las viviendas, teniendo que ser literalmente desenterradas.
  • Las calles se transformaron en ríos de una sustancia tóxica y gelatinosa que fue tragándose todo a su paso.Armado con una mascarilla protectora, éste habitante de Kolontar (Hungría) se dispone a liberar lo que queda de su casa del barro Recuperar las pertenencias de entre el lodo se convirtió en algo casi imposible para los afectados por la riada tóxica. . Las zonas de cultivo quedaron completamente anegadas e inutilizadas durante años.  En los casos más extremos, el lodo llegó a cubrir por completo las viviendas, teniendo que ser literalmente desenterradas. Los equipos de rescate buscaban entre los coches arrastrados a los desaparecidos tras la catástrofe, más de cien personas resultaron heridas. (Foto: AFP). La riada afectó a tres ciudades de la zona media del Danubio.  La policía y los bomberos fueron auxiliados por cientos de voluntarios, dispuestos a luchar contra la dañina marea rojiza. 
  • La dramática búsqueda de cuerpos sin vida entre el vertido dieron la vuelta al mundo. El desastre causó la muerte a diez personas. 
  • La dramática búsqueda de cuerpos sin vida entre el vertido dieron la vuelta al mundo. El desastre causó la muerte a diez personas. Eszter Horvath, vecina de Mezolak (Hungría), observaba los trabajos de contención de la marea tóxica, construyendo diques para tratar de detenerla.  El barro penetró en las viviendas dejando muchas de ellas impracticables. Los bomberos trataban de salvar las pocas pertenencias recuperables.  
  • El desastre se veía así desde el aire, ofreciendo un paisaje desolador. 
fuente y credito a ar.noticias.yahoo ( visita dicha pagina de yahoo, mejor dicho esa entrada, asi ves las fotos, ya que no las puedo publicar a todas.. )