martes, 19 de noviembre de 2013

Eris está lejos, pero es medible

Los astrónomos lograron medir con precisión el diámetro del planeta enano Eris gracias a que lo interceptaron justo mientras pasaba por delante de una estrella tenue. Este evento fue observado a finales de 2010 por telescopios en Chile en el Observatorio La Silla de ESO, en la Región de Coquimbo. Las observaciones muestran que Eris es un gemelo de Plutón, casi del mismo tamaño.


Además, Eris parece tener una superficie muy reflectante, un albedo muy elevado, lo que sugiere que está cubierto por una fina capa uniforme de hielo, con una atmósfera probablemente congelada. Los resultados se publicaron en la revista Nature. El lejano planeta enano Eris pasó delante de una estrella tenue en el fondo, en un evento llamado ocultación. Estos acontecimientos son muy raros y difíciles de observar, ya que se trata de un planeta enano muy distante y pequeño. Las observaciones fueron cuidadosamente planeadas y llevadas a cabo por un equipo de astrónomos de varias universidades. “Observar las ocultaciones de pequeños cuerpos más allá de Neptuno en el Sistema Solar requiere una gran precisión y una planificación muy cuidadosa.

Esta es la mejor manera de medir el tamaño de Eris, a falta de realmente ir allí”", explica Bruno Sicardy, el autor principal del estudio. La combinación de las observaciones realizadas indica que Eris está cerca de una forma esférica. Estas mediciones deberían entregar un resultado preciso de su forma y tamaño, siempre y cuando no se vean distorsionadas por la presencia de grandes montañas. Sin embargo, formaciones de este tipo son poco probables en un cuerpo de hielo de gran tamaño. Eris fue identificado como un objeto de gran tamaño del Sistema Solar exterior en 2005. Su descubrimiento fue uno de los factores que llevaron a la creación de una nueva clase de objetos llamados planetas enanos y la reclasificación de Plutón de planeta a planeta enano en 2006.

Eris se encuentra actualmente tres veces más lejos del Sol que Plutón. Si bien las primeras observaciones con otros métodos sugerían que Eris era probablemente un 25 por ciento más grande que Plutón, con un diámetro estimado de 3.000 kilómetros, el nuevo estudio demuestra que los dos objetos son esencialmente del mismo tamaño. Eris alcanza los 2.326 kilómetros, con una precisión de 12 kilómetros. Esto significa que su tamaño se conoce con más precisión que el de su homólogo más cercano, Plutón, que tiene un diámetro estimado entre 2300 y 2400 kilómetros. El diámetro de Plutón es más difícil de medir debido a la presencia de una atmósfera que hace que su borde sea imposible de detectar directamente por medio de ocultaciones. La superficie de Eris resultó ser extremadamente reflectante, llegando a reflejar el 96% de la luz que llega a él (un albedo de 0,96). Esto es aún más brillante que la nieve fresca en la Tierra, convirtiendo a Eris en uno de los objetos más reflectantes del Sistema Solar, junto con la helada luna Encelado de Saturno. La brillante superficie de Eris está probablemente compuesta por hielo rico en nitrógeno mezclado con metano congelado -como lo indica el espectro del planeta- revistiendo la superficie del planeta con una capa de hielo delgada y reflectante de menos de un milímetro de espesor.

 Los nuevos resultados también permiten al equipo realizar una nueva medición de la temperatura de la superficie del planeta enano. Las estimaciones sugieren una temperatura de la superficie de frente al Sol de -238 grados Celsius como máximo, y un valor aún más bajo para el lado nocturno de Eris. “Es extraordinario lo mucho que podemos descubrir sobre un objeto pequeño y lejano como Eris al verlo pasar frente a una débil estrella, con telescopios relativamente pequeños. Cinco años después de la creación de la nueva clase de planetas enanos, por fin estamos realmente conociendo a uno de sus miembros fundadores “, concluye Bruno Sicardy. Plutón tiene una luna grande, llamada Caronte, tan grande para su tamaño los dos han sido concebidos como un sistema de dos planetas sobre todo porque ambos giran alrededor de un centro de gravedad fuera de ambos cuerpos. Eris, bautizado con el nombre de la diosa de la discordia en la mitología griega, es el más denso de los planetas enanos conocidos, que se encuentra en el disco disperso del Cinturón de Kuiper.



 Pertenece a una clase de cuerpos que han sido arrastrados a una órbita más lejana de lo habitual por interacciones gravitatorias con Neptuno en las etapas iniciales de la formación del Sistema Solar. Cuenta con un satélite natural al que se le ha dado el nombre de Disnomia. Tras su descubrimiento, durante algo más de un año Eris fue considerado como el décimo planeta del Sistema Solar por sus descubridores y los medios de comunicación; pero el 24 de agosto de 2006, la Unión Astronómica Internacional (UAI) determinó que Eris y Plutón eran planetas enanos del Sistema Solar, pero no planetas. Según Unión Astronómica Eris además de planeta enano es un plutoides, nueva categoría creada en dicha sesión. Son miembros de esta categoría, además de Eris, Plutón, Makemake y Haumea. Eris tiene un período orbital de unos 557 años y actualmente se encuentra casi a la máxima distancia posible del Sol (afelio), a unas 95,7 unidades astronómicas de la Tierra (14.316 millones de kilómetros, una unidad astronómica son 150 millones de kilómetros). Igual que Plutón, su órbita es muy excéntrica y llega a unas 35 unidades atronómicas del Sol durante el perihelio (la distancia de Plutón al Sol varía entre 29 y 49,5 unidades, mientras que Neptuno orbita a unas 30 U).

Al contrario que los planetas telúricos y los gigantes de gas, cuyas órbitas están aproximadamente en el mismo plano que el de la Tierra, la órbita de 2003 UB313 está muy inclinada, unos 44° respecto a la eclíptica. La inclinación de su órbita es responsable de que no haya sido descubierto hasta ahora, ya que la mayoría de las búsquedas de objetos grandes en las áreas más alejadas del Sistema Solar se concentran en el plano de la eclíptica (plano de un ideal ecuador celeste), en el cual se encuentra la mayoría de la materia del Sistema Solar. Plutón tiene varias lunas, la mayor de ellas, que se creía la única, es Caronte, nombre de un personaje de la mitología que se encargaba de llevar las almas al Hades. Su forma es esférica y está formado principalmente por hielo de agua. Tiene la particularidad de mostrar siempre la misma cara a Plutón y ver siempre la misma cara de éste mientras rotan ambos sobre su centro de masa común. A fines de 2005 se anunció la existencia de otros dos pequeños cuerpos que se denominaron provisionalmente S/2005 P 1 y S/2005 P 2. En febrero de 2006 el telescopio espacial Hubble confirmó la presencia de estos dos cuerpos y en junio de ese mismo año la Unión Astronómica Internacional les puso nombre, pasándose a denominar Hidra y Nix respectivamente.

El 20 de julio de 2011 la Nasa anunció el descubrimiento de una cuarta luna orbitando el planeta, la mas pequeña de las cuatro lunas descubiertas hasta el momento con un diámetro de entre 13 y 34km. Con el descubrimiento de Caronte quedó descartada la teoría de que Plutón venía a ser un satélite escapado de Neptuno. El diámetro de Caronte es de cerca de 1.207 km, apenas un poco más de la mitad del de Plutón, con una superficie de 4.580.000 km². A diferencia de Plutón, que está cubierto con hielos de nitrógeno y metano, la superficie de Caronte parece estar dominada por el hielo de agua. Asimismo parece no tener atmósfera. En 2007, las observaciones llevadas a cabo por el Observatorio Gemini de hidratos de amoníaco y cristales de agua en la superficie de Caronte sugirieron la presencia de “geiser helados” activos. Caronte dista en promedio 19.570 km de Plutón, por lo que está 20 veces más cerca de él que la Luna de la Tierra. Los dos objetos están trabados gravitacionalmente, y por lo tanto se muestran siempre la misma cara mutuamente. El descubrimiento de Caronte permitió a los astrónomos calcular con precisión la masa del sistema plutoniano, y las ocultaciones mutuas revelaron sus tamaños.

 Se cree que Plutón y Caronte pudieron haber sido dos cuerpos que colisionaron antes de entrar en órbita mutua. La colisión habría sido lo suficientemente violenta como para llevar a punto de ebullición los hielos volátiles como el metano. El hecho de que Caronte en realidad no gire alrededor de Plutón como un satélite, sino que por el contrario tanto Plutón como Caronte lo hagan alrededor del centro de masas del sistema, ha hecho que muchos no consideren a Plutón y Caronte como planeta y satélite respectivamente, sino más bien como un planeta enano doble.

fuente y credito a aimdigital