viernes, 22 de noviembre de 2013

En libertad condicional la mitad de los 30 activistas de Greenpeace detenidos


El activista francés de Greenpeace Francesco Pisanu (c) abandona la cárcel de SIZO tras ser puesto en libertad bajo fianza, en San Petesburgo (Rusia) este 21 de noviembre de 2013. EFE/Anatoly Maltsev


El capitán del barco “Arctic Sunrise”, el estadounidense Peter Willcox, la holandesa Faiza Oulahsen, el británico Anthony Perrett y el suizo Marco Weber salieron hoy en libertad en San Petersburgo. Se sumaron así a los 11 ya liberados los dos últimos días, entre ellas los argentinos Camila Speziale y Miguel Hernán Pérez Orsi, así como la brasileña Ana Paula Maciel, que fue la primera de los tripulantes del “Arctic Sunrise” en salir en libertad, lo que coincidió con la visita oficial a Moscú, el pasado miércoles, del canciller, Luiz Alberto Figueiredo. En total, los tribunales de San Petersburgo que llevan el caso, han concedido la libertad bajo fianza de 2 millones de rublos (46.000 euros) a 27 de los ecologistas, y solo han rechazado la petición del australiano Colin Russell.

 En su caso, el tribunal alargó su prisión preventiva durante tres meses más, sin que se conozcan las causas de ello. En el día de hoy deben concluir las audiencias respecto a los últimos tres detenidos que aún no han obtenido la libertad bajo fianza. Greenpeace Internacional afirmó en un comunicado de su representante para el Ártico, Ben Ayliffe, que a pesar de ser excelentes noticias para las familias y los activistas no pueden aún respirar con alivio, “pues todavía están acusados de un crimen que no cometieron” Tras ser acusados de piratería, los cargos se rebajaron a gamberrismo. “Los liberados durmieron bien ayer, aunque hablaron largo tiempo y compartieron sus experiencias.



 Han podido probar buena comida y buenos colchones, pero no han dejado de hablar de Colin, y se preguntan cuándo será liberado. Y aún no saben si podrán regresar a casa (en espera del juicio) o deberán permanecer en San Petersburgo”, agregó. De acuerdo con el Servicio de Migración de Rusia, los activistas extranjeros no podrán abandonar el país hasta que llegue el juicio, y no está claro si podrán viajar a otra ciudad. Los rusos, en cambio, han podido viajar a Moscú o su lugar de residencia. Los 30 activistas de Greenpeace han estado encarcelados cerca de dos meses en Rusia -primero en el puerto ártico de Múrmansk- tras haber organizado una protesta contra la explotación petrolera de Rusia en el Ártico el pasado 19 de septiembre.

fuente y credito a efeverde.com